�� Secretario General �� Mensaje en el D�a Mundial de la Lucha contra el SIDA��� 1� de diciembre de 2004 Este a�o el D�a Mundial de la Lucha contra el SIDA nos brinda la oportunidad de reconocer la carga que sobrellevan las mujeres y las ni�as en la era del VIH/SIDA y, a la vez, celebrar sus logros en la lucha contra la epidemia. Las mujeres son nuestros paladines m�s valientes y creativos en la lucha contra el VIH/SIDA. En la mayor�a de los pa�ses y las comunidades de todo el mundo que he visitado, las voces de las mujeres se imponen a todas las dem�s; son luchadoras y activistas que se sienten impelidas a actuar con abnegaci�n y a hablar p�blicamente, a menudo afrontando prejuicios, maltrato o actos de violencia, con el fin de contribuir al mejoramiento de la vida del pr�jimo. La valent�a que demuestran las mujeres en esta lucha s�lo se compara con los padecimientos que les impone la enfermedad. Las mujeres son las m�s afectadas por la pobreza y el SIDA hace que caigan con mayor facilidad en la trampa de la pobreza, de la que ser� a�n m�s dif�cil escapar. Las mujeres siguen afrontando la discriminaci�n en diversos �mbitos: desde el lugar de trabajo hasta las leyes que rigen la propiedad de la tierra y la herencia. El SIDA hace que corran un riesgo a�n mayor. Las ni�as son mayor�a entre quienes no concurren a la escuela. Cuando una familia padece los efectos del SIDA, las ni�as que asisten a la escuela a menudo deben dejar de concurrir a ella para ayudar en las tareas de la casa y cuidar de los familiares enfermos. Actualmente las mujeres representan cerca de la mitad de todos los habitantes del mundo que viven con el VIH. En el �frica subsahariana, donde vive m�s de las tres cuartas partes de todas las mujeres seropositivas, casi el 57% de los adultos que viven con el VIH son mujeres. �Por qu� son las mujeres m�s vulnerables a la infecci�n? �Por qu� ocurre eso, aun en los lugares en que no son las personas que tengan el mayor n�mero de parejas sexuales fuera del matrimonio, ni las que con mayor frecuencia que los hombres se inyecten drogas? Por lo general, ello se debe a que las desigualdades sociales las ponen en peligro, un peligro injusto y desproporcionado. Diversos factores conspiran para que as� ocurra: la pobreza, el maltrato y la violencia, la falta de informaci�n, la coacci�n de hombres mayores y los hombres que mantienen relaciones sexuales con varias mujeres y que hacen caer a las j�venes en un inmenso c�rculo infeccioso. Tampoco el matrimonio ofrece siempre protecci�n: en algunos pa�ses gravemente afectados, las mujeres casadas tienen tasas de infecci�n por el VIH superiores a las de las mujeres solteras que llevan una vida sexual activa. Estos factores no se pueden abordar de manera fragmentaria. Se necesita un cambio real y positivo que otorgue m�s poder y confianza a las mujeres y las ni�as. Un cambio que transforme las relaciones entre las mujeres y los hombres en todos los niveles de la sociedad. Un cambio que s�lo puede ocurrir gracias a la educaci�n de las ni�as, a las reformas jur�dicas y sociales y a una mayor conciencia y responsabilidad por parte de los hombres. Un cambio que permita que las mujeres desempe�en cabalmente su funci�n en la lucha contra el VIH/SIDA. La potenciaci�n de la mujer para esta lucha debe ser nuestra estrategia para el futuro. Entre ellas se encuentran los aut�nticos h�roes de esta guerra. Nuestra obligaci�n es darles esperanza.
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